Durante la guerra las tropas polacas estuvieron luchando en todos los frentes: en Narvik (Noruega), en la campaña francesa, en la Batalla de Inglaterra de 1940, en Tobruk (norte de Africa) en 1941-42; y en Normandía, en Montecassino en 1944. La mayor agrupación del ejército polaco en Occidente era el Segundo Cuerpo del General Anders en Italia; creado en 1941 en la Unión Soviética y en cuyas filas entraron principalmente los prisioneros polacos liberados al efecto, en virtud del acuerdo entre Sikorski y Stalin. Los polacos habían colaborado con los aliados también en los servicios secretos, ya que habían descifrado el código de la alemana Enigma, pero para el futuro de Polonia lo más importante eran las decisiones políticas. La ruptura de relaciones con el gobierno de la URSS después de haber dado a conocer a la opinión pública las ejecuciones masivas de Katyn y la muerte del general Sikorski en 1943 en un misterioso accidente de aviación, debilitaron la posición de Polonia en el ámbito internacional. Ni el Primer Ministro Mikołajczyk, ni el Comandante en Jefe Sosnkowski eran interlocutores para Churchill o Roosevelt, quienes, por el precio de la participación de la URSS en la guerra contra los alemanes, estaban dispuestos a dejar a Polonia en manos de la Unión Soviética.
No sirvieron para nada las intervenciones del Ejército Interior en Vilnius, Volinia y Lvov, ni tampoco la Insurrección de Varsovia con sus 63 días de combate. Las conferencias de los aliados en 1943 en Teheran; y en 1945 en Yalta, decidieron el destino de Polonia: los territorios orientales de la República Polaca iban a pertenecer a la URSS, Polonia misma iba a encontrarse dentro del ámbito de la influencia soviética. La única concesión por parte de Stalin fue el acuerdo a conceder a Polonia los terrenos situados en la cuenca del río Oder y la antigua Prusia Oriental. Este gesto estaba hecho con vistas al nuevo gobierno polaco creado en la URSS con la participación de los comunistas y aliado de Stalin. Dos Ejércitos Polacos estaban combatiendo bajo el mando del Ejército Rojo. Una vez más Polonia salió devastada de una guerra entre potencias, habiendo perdido la quinta parte del territorio anterior a la guerra y un tercio de la población; el patrimonio nacional disminuyó en un 38%.



