Después de la muerte de Batory fue elegido como rey un nieto de Segismundo I el Viejo, el príncipe sueco Segismundo, el primer rey polaco de la dinastía sueca Vasa. Los tres reyes de esta dinastía: Segismundo III, Ladislao IV y Juan Casimiro, gobernaron Polonia durante 70 años, hasta el año 1688, y aunque, por cierto, consiguieron mantener el prestigio de Polonia como un gran país con peso propio en Europa, por desgracia lo involucraron en una serie de conflictos militares. Tampoco supieron prevenir la sangrienta guerra civil en Ucrania y permitieron considerable incremento del poder de los magnates y de la aristocracia.



