Polonia volvió a ser un estado independeinte pero todavía la esperaban muchas luchas para establecer sus confines. Las luchas en Ucrania comenzaron ya en el año 1918; en la región de la Gran Polonia estalló una insurrección que duró desde el 27 de diciembre de 1918 hasta el 14 de febrero de 1919. Como resultado, esta región se incorporó a Polonia. En virtud del Tratado de Versalles, Polonia consiguió el acceso al Mar Báltico, aunque Gdansk se conviertió en una Ciudad Libre. En los controvertidos territorios de Alta Silesia y Mazuria ,disputados por Polonia y Alemania, Polonia perdió en los plebiscitos de 1920 y 1921. Finalmente tres sublevaciones forzaron a la Liga de las Naciones a reconocer que un 30% de Silesia se declaró del lado de Polonia. La República Polaca también estaba amenazada en el Este. La Rusia bolchevique, proclamando la consigna del "desfile de la revolución por Europa" estaba a punto de conseguir la victoria en la guerra de 1920 y las tropas rusas habían llegado a los suburbios de Varsovia. Un diplomático británico, Lord D'Abernon, describió la batalla que tuvo lugar allí como "una de las 18 batallas más importantes en la historia del mundo"; los polacos se referían a ella como "el milagro del Vístula". La guerra concluyó con un tratado de paz, relativamente favorable para Polonia, que se firmó en Riga el 18 de marzo de 1921.



