Según la antigua usanza, los caballeros polacos eran convocados por los duques a las asambleas denominadas dietas. A finales del siglo XV, en el año 1493, durante el reinado del rey Jan (Juan) Olbracht se consolidaron las reglas para la constitución de la Dieta nacional, que incluía al Rey y al Senado, que por aquel entonces consistía sólo en el Consejo Real y, como tercera parte, a la Cámara de los Diputados. En esta última se encontraban los representantes de la nobleza, elegidos en las asambleas regionales llamadas dietinas, y los delegados de las ciudades más poderosas.
En 1374, Luis de Hungría, quien fue el rey tras la muerte del último Piast, firmó los "Privilegios de Kosice" para aganar el apoyo a sus plenes dinásticos. Los monarcas sucesivos se ganaban el apoyo de la nobleza otorgando parecidas concesiones. Los más importantes eran los privilegios relacionados con los impuestos, así como la afamada ley del año 1432: Neminem captivabimus nisi jure victim (nadie será encarcelado sin condena judicial), que se adelantó 256 años a la ley inglesa: Habeas Corpus Act. El resultado de los privilegios políticos concedidos fue el debilitamiento del poder real. La culminación de este proceso fue la Constitución: "Nihil novi" (Nada Nuevo) del año 1505, que prohibía al monarca tomar decisiones importantes sin el consentimiento de la Dieta.



