Enigma, o el mayor secreto de la II Guerra Mundial
El desciframiento del código secreto de Enigma, el sistema alemán de comunicación
cifrada utilizado por todos los ejércitos alemanes, fue uno de los mayores logros
de los criptólogos polacos del siglo XX. Tuvo una gran influencia sobre el desarrollo
de la II Guerra Mundial ya que permitió conocer las fechas de los ataques aéreos
contra Inglaterra, de los movimientos de los submarinos alemanes y de los barcos
de la flota alemana Kriegsmarine; facilitó la victoria sobre el mariscal Rommel
en África y las acciones de los Aliados en el oeste de Europa. La transmisión
de los secretos del Enigma japonés a los americanos permitió la lectura del
código cifrado Purple ejecutado de un modo automático y contribuyó a descifrar
los planes de los ataques a Midway, lo que coadyuvó a la victoria en la lucha
por el control del Mar de Coral y del Pacífico.
Los alemanes, convencidos de que nadie sería capaz de descubrir su secreto,
continuaron utilizando Enigma hasta el final de la II Guerra Mundial.
Los autores de los fundamentos matemáticos de Enigma y de la máquina de codificación
son los matemáticos polacos: Marian Rejewski, Jerzy Różycki y Henryk
Zygalski, que trabajaban el Gabinete de Criptología Biuro Szyfrów (BS
4) del Estado Mayor Polaco. En 1932 rompieron el secreto de Enigma y comenzaron
la lectura de los comunicados secretos alemanes. Una empresa de Varsovia llamada
AVA, partiendo de los resultados de sus investigaciones, fabricó en 1933 más
de diez copias de Enigma. El ciclómetro, construido por Marian Rejewski, permitió
solucionar el problema del continuo cambio de claves, discos rotatorios y conexiones
eléctricas de Enigma, la así llamada bomba criptológica redujo el tiempo de
lectura de las claves de cifrado que cambiaban continuamente. En julio de 1939
en el Gabinete de Criptología , situado en los bosques Lasy Kabackie, en las
proximidades de Varsovia, las delegaciones de criptólogos franceses e ingleses
pudieron familiarizarse con los logros de los matemáticos polacos. Recibieron
copias de la máquina de codificación Enigma de tipo militar, sus planos de construcción,
así como la bomba criptológica y las fichas perforadas.
Después del estallido de la guerra, quince criptólogos polacos pertenecientes
al BS 4 se dirigieron a Francia donde, hasta el noviembre de 1942, estuvieron
colaborando con los servicios secretos franceses, descifrando las posteriores
modificaciones de Enigma. Los materiales descodificados eran transmitidos a
Londres, al centro del contraespionaje de Bletchley. Después de la ocupación
del sur de Francia por los alemanes, la mayor parte de los criptólogos polacos
atravesó Espana para dirigirse a Gran Bretana. El talento de los expertos polacos
no fue aprovechado por los británicos.



