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Politica exterior


Después de la Segunda Guerra Mundial, Polonia se convirtió en un país satélite de la URSS, desprovisto durante casi medio siglo del derecho soberano de decidir cuáles serían sus alianzas políticas. Las aspiraciones de Polonia a desempeñar un papel activo en el ámbito de los países de la cultura europea occidental y a pertenecer a las estructuras euro-atlánticas se han hecho posibles sólo después de la descomposición del bloque soviético.

El proceso de integración europea, basado en el respeto de los principios democráticos, en la protección de los derechos humanos y en la economía del mercado, se convirtió en el modelo de desarrollo para Polonia. Los países de la Unión Europea son hoy los principales socios de Polonia en la creación del mercado libre y en la definición de las nuevas condiciones de seguridad exterior.
En el momento de la desintegración de las alianzas existentes (la disolución del Pacto de Varsovia y del COMECOM) a partir del año 1991, Polonia se convierte en miembro del Consejo Europeo y, desde 1996, de la Organización de Cooperación para el Desarrollo Económico (OCDE); en 1998 ostentó la presidencia de esta última institución. Es el inicio del proceso de integración de Polonia en Europa Occidental y de la creación de un nuevo tipo de relaciones con sus vecinos, basadas en una realidad diferente.
Una vez iniciado el proceso de cambio en Europa Oriental, la admisión en la OTAN se convirtió en el principal objetivo político de Polonia. La ampliación de la organización hacia el Este implicaba el cambio de la situación geopolítica de Polonia. Esta admisión, firmada el 12 de marzo de 1999, se ha convertido en uno de los acontecimientos más importantes en la historia contemporánea de Polonia. A partir de ese momento Polonia es miembro de una alianza de defensa, que garantiza la seguridad y crea las condiciones necesarias para un desarrollo sostenible. La política de seguridad aplicada por Polonia se refleja igualmente en su condición de miembro asociado de la Unión Europea Occidental y en su participación en el diálogo político mantenido dentro del foro de Política Exterior y Seguridad Común de la Unión Europea. Polonia también toma parte activa en las actuaciones anti-terroristas iniciadas y realizadas por la ONU. (En marzo de 2002 Polonia asumió la Presidencia de la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas).
La principal prioridad de la política exterior polaca era la admisión como miembro de pleno derecho en la Unión Europea. Polonia se encuentra en la UE con plenos derechos desde el año 2004. La admisión en la Unión fue la garantía de estabilidad de las transformaciones iniciadas en 1989 y de la aceleración del desarrollo.
Después del año 1989, en Polonia se prestó mucha atención al desarrollo de las relaciones bilaterales, en particular con los países vecinos, cuyo fundamento han sido los acuerdos bilaterales. Además de una estrecha colaboración con los países de la zona euro-atlántica, incluyendo los Estados Unidos, dentro de las coaliciones anti-terroristas, Polonia desea mantener el actual nivel de relaciones fluidas con sus principales interlocutores europeos: Alemania, Francia y Gran Bretaña.

Uno de los símbolos del regreso de Polonia al elenco de los países democráticos europeos fue el encuentro, celebrado en Weimar en agosto de 1991, de los Ministros de Asuntos Exteriores: Polonia estuvo representada por Krzysztof Skubiszewski, Alemania por Hans Dietrich Genscher y Francia por Roland Dumas. Fue el punto de partida de la colaboración tri-lateral de Polonia, Alemania y Francia denominada el Triángulo de Weimar. El encuentro de Weimar fue precedido por la firma, el 9 de abril de 1991, del Tratado de Amistad y Solidaridad entre Polonia y Francia y, el 17 de junio del mismo año, del Tratado de la Buena Vecindad y Colaboración, entre Polonia y Alemania,.
Las autoridades polacas, desde las estatales hasta las regionales, consideran que el desarrollo de los contactos transfronterizos es un eficaz instrumento para el conocimiento mutuo y la superación de prejuicios. Polonia está directamente interesada en la consecución del objetivo estratégico de la política de la Unión Europea, consistente en el fortalecimiento de las buenas relaciones con los países del Este de Europa. Al compartir frontera con la Federación Rusa a través del Enclave de Kaliningrado, Polonia acepta con gran satisfacción todas las iniciativas encaminadas hacia el incremento de la colaboración, incluyendo la económica. Polonia declara su decidido apoyo a Ucrania en su propósito de acercamiento a las instituciones y países de la zona euro-atlántica.
Después de la caída del sistema comunista, las experiencias comunes del pasado y la conciencia de los nuevos retos políticos, sociales y económicos, han propiciado el estrechamiento de relaciones entre tres países de la región: Polonia, Hungría y Checoslovaquia. En febrero de 1991 se fundó el Grupo de Vysehrad, que se convirtió en un importante factor de colaboración regional y que reforzaba el papel de los cuatro ya socios en el proceso de integración europea. Un testimonio del enfoque regional de los problemas económicos es la creación, en 1993, por iniciativa del Grupo de Vysegrad, del Acuerdo Centro-Europeo de Libre Comercio (CEFTA).
Otras formas de colaboración regional, consideradas por Polonia como elementos del proceso de integración europea son la Iniciativa Centroeuropea (ISE) y el Consejo de los Estados del Mar Báltico. ISE es una plataforma de cooperación, fundada en 1989, entre los países de la Europa Central y del Este. Polonia participa en sus actividades desde 1991. A pesar de la gran diversidad de situaciones de los países asociados a la ISE, ésta se mantiene como una plataforma de diálogo político sobre cuestiones regionales, y sirve como foro de actuaciones comunes de los países centroeuropeos a favor de la integración del continente. El Consejo de los Estados del Mar Báltico se encarga de la coordinación de las actuaciones para la protección del medio ambiente en el Mar Báltico, del desarrollo de la infraestructura energética y de transporte, del estrechamiento de las relaciones entre los países bálticos y con la Unión Europea. Existe desde el año 1992 y agrupa a los países de la cuenca del Mar Báltico.
Polonia democrática concede una gran importancia al desarrollo de las relaciones amistosas y en condiciones de igualdad con sus vecinos. Al haber aceptado los documentos que constituyen el fundamento de la cooperación transfronteriza: la Convención Europea Marco de la Cooperación Transfronteriza, la Carta Europea del Autogobierno Territorial y la Carta Europea de las Regiones Fronterizas y Transfronterizas, Polonia participa activamente desde los años noventa en la creación de las eurorregiones, cuyos objetivos son el desarrollo de la cooperación económica, la ampliación de las infraestructuras, la protección del medio ambiente, del turismo y de las actividades culturales y de formación.

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