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Riquezas naturales

La naturaleza fue muy generosa con Polonia y la obsequió tanto con recursos renovables como no renovables. La explotación de los primeros, es decir de la energía eólica y solar se va haciendo cada vez más popular, favorecida por un gran avance técnico y tecnológico.
Los polacos desde hace siglos han sabido extraer y aprovechar los tesoros del subsuelo.
Polonia es un país rico en minerales. Los recursos de hulla y lignito, mineral de cobre, zinc y plomo, los yacimientos de azufre, sal gema y materiales para la construcción hacen que Polonia sea uno de los países con más recursos naturales.
En la antigüedad, muchos años antes de que llegara a ser un gran productor de carbón, Polonia ya era famosa por el ámbar que se sacaba del mar y de los yacimientos en tierra. Por aquí pasaba la principal ruta comercial que conducía del Adriático al Báltico, a la desembocadura del Vístula y a Sambia (hoy perteneciente a Rusia), que era donde se encontraban los mayores yacimientos de "oro del Báltico", como suele llamarse este mineral. En aquellos tiempos el ámbar era un producto muy apreciado y desempeñaba una función importante en el comercio con los países mediterráneos que tuvo su apogeo en el siglo II d.C.
Polonia no ha dejado de ser un productor de ámbar considerable. Sus recursos, que se estiman en unas 12.000 toneladas, lo constituyen, fundamentalmente, los ricos yacimientos de Mozdzanowo, de donde se extrae ámbar de varios colores y en su mayoría transparente. También son respetables los yacimientos de la Península de Hel, si bien se encuentran a demasiada profundidad (130 metros). Finalmente, cosa curiosa, yacimientos de ámbar se ha encontrado también en el Alto de Lublin.

Los indicios más antiguos de la existencia de la minería en tierras polacas son de hace más de 3500 años a.C. En Krzemionki Opatowskie se puede admirar una de las más antiguas y mejor conservadas canteras de pedernal, de donde en la época de 3500 a 1200 a. C. se extraía silex rayado, que, a la vez, es uno de los más valiosos hallazgos arqueológicos de Europa.
También desde tiempos muy remotos (s. IV a.j.c.) data la extracción de mineral de hierro en el Alto de Silesia y en los Montes de Santa Cruz. Por aquel entonces, en diversas regiones del país, empezó la explotación de depósitos de piedras y arcillas, así como de mineral de plomo, cobre, plata y oro en Silesia y la Polonia Menor.
En el medioevo tuvieron gran importancia las minas reales de sal gema de Bochnia y Wieliczka. Durante el reinado de los Piast y Jaguelones el comercio de sal proporcionaba una tercera parte de los ingresos del estado. Las ganancias que generaban estas dos minas cubrían los gastos de la corte real y de los castillos en las rutas comerciales, además de que con ello se mantenía a las tropas y la Academia Cracoviense (hoy Universidad Jageulona) fundada en 1364 por Casimiro el Grande.
En aquel período en Polonia comenzó a establecerse el oficio de minero; a partir del siglo XIV se formaron compañías que, con licencia del monarca, se dedicaban a la explotación de yacimientos de minerales no ferrosos. Esta actividad dominó la minería hasta el siglo XVII, luego, a partir de la primera mitad del s. XVIII, fue primordial la minería de hulla. Las regiones mineras de Dabrowa, Alta Silesia y Cracovia se convirtieron en grandes zonas industriales. A su vez en la Galitzia oriental, en los alrededores de Jaslo, Krosno y Boryslaw, se desarrolló la extracción de hidrocarburos. Después de la I Guerra Mundial comenzó la explotación de yacimientos de gas natural. Con el fin de formar ingenieros de minas se fundó en Cracovia, en 1919, la Academia de Minería.
A raíz de la II Guerra Mundial, con el cambio de fronteras, Polonia perdió la mayor parte de sus recursos de petróleo y gas natural, pero obtuvo los grandes yacimientos de hulla de Silesia con lo cual en las décadas de los 70 y 80 fue uno de los principales productores mundiales de carbón, en 1979 se extrajo la increíble cantidad de 201 millones de toneladas. La hulla fue la fuente principal de energía y de divisas. Se le llamaba entonces "Oro Negro". Hasta finales de los 80 la minería el carbón tenía el rango de industria y los mineros gozaban de gran prestigio.

HULLA Y LIGNITO
Los recursos de hulla se calculan en 45.400 millones de toneladas o sea que si la producción se mantuviese todo el tiempo al nivel del año 2000, 102 millones de toneladas, bastarían para 500 años, dos veces más que los demás depósitos mundiales. En realidad darán a basto durante mucho más tiempo, ya que la hulla está siendo sustituida por un combustible más ecológico, el gas natural. Se prevé, pues, que la extracción de hulla descenderá a 82 millones de toneladas en 2020 y a 40 millones aproximadamente en 2050.
En Polonia los yacimientos de carbón explotados forman tres cuencas del alto carbonífero. Actualmente, de un total de 130 depósitos se explotan 47 cuyos recursos documentados suman 16.600 millones de toneladas.
Los principales yacimientos se encuentran en la Cuenca Carbonífera de la Alta Silesia, una de las más grandes del mundo. En un área de cerca de 4.500 km² se han identificado 108 depósitos, los mejores en los límites norte y occidental. Hoy día se explotan 41 minas. Los mineros silesianos han extraido ya 9.000 millones de toneladas de "Oro Negro".
También en el Alto de Lublin, en zona de Bogdanka, hay yacimientos de hulla (11 en el ámbito de la Cuenca Carbonífera de Lublin). Estos forman parte de una franja que se extiende desde la frontera polaco-ucraniana hasta Radzyn Podlaski. En la cuenca de Lublin no hay más que una mina en funcionamiento, pero es la más moderna y rentable de Polonia. En el 2000 se sacaron de allí 4 millones 250 mil toneladas.Tampoco falta carbón en la Baja Silesia, sobre todo en la región de Walbrzych y Kamienna Góra es decir en la Cuenca Carbonífera de la Baja Silesia. Sin embargo, debido a las condiciones geológicas la explotación de estos yacimientos no es rentable por lo cual se decidió parar la extracción. Esta decisión se hizo realidad en 2000.
Junto a la hulla, el lignito es el principal combustible del sector energético polaco. Sus recursos se calculan en unos 14 mil millones de toneladas. Los yacimientos de este mineral se encuentran concentrados en ocho zonas, las principales en el centro del país (Konin, Belchatow y Polonia Mayor) y en sus límites occidentales (Turoszów). El consumo del lignito empezó, precisamente, en Turoszów en la década de los 50 del siglo pasado. Hoy Polonia es el sexto productor mundial de este combustible. En todo el país se han explotado 78 yacimientos y se están explotando 12 minas cuyos recursos suman 2 100 millones de toneladas.
El lignito es utilizado casi exclusivamente en el sector energético. Las grandes centrales eléctricas consumen el 98% del total. Por regla general, las minas de lignito se hallan en la vecindad inmediata de las centrales que alimentan y constituyen un mismo organismo económico. La mayor central polaca alimentada con lignito es la de Belchatów, en el límite sur del voivodato de Lodz.
La Cuenca de Belchatow es la más reciente y la mayor de cuantas son explotadas en Polonia, sus yacimientos, descubiertos en 1960, contienen 2 mil millones de toneladas de mineral repartidos en tres campos: Belchatow, Szczerców y Kamiensk. En 1981 se contruyó la mina de Belchatow para alimentar la central eléctrica del mismo nombre. Además de que es la mina a cielo abierto más grande del mundo es también una de las más modernas. El mineral es extraído de una profundidad de entre 100 y 230 metros. La producción anual, adaptada a las necesidades de la central eléctrica, es de alrededor de 35 millones de toneladas (en la temporada de invierno llegan a ser 140 mil toneladas/día). El depósito de Belchatow se extiende sobre 3.200 ha. Sus recursos se agotarán en 2017 por lo que en 2002 comenzó la explotación del depósito de Szczerców para abastecer la central actual y la nueva, Belchatow II, hasta 2020 o 2030.
El lignito es el combustible más económico utilizado en el sector energético. En Polonia el coste de 1 GJ generado a base de lignito es tres veces menor que el de la misma cantidad de energía obtenida con la hulla, seis veces inferior al de la energía de gas natural y más de ocho veces inferior al de la generada con fuel oil. Sin embargo, la explotación de lignito constituye un peligro para el ambiente natural: modifica la configuración del terreno, de las aguas superficiales y freáticas, contamina el aire y produce ruido; las minas a cielo abierto, además, ocupan grandes espacios.

PETRÓLEO Y GAS NATURAL
A pesar de que la industria del petróleo tuvo su origen en Polonia ésta no es Kuwait, aunque los geólogos y mineros polacos todavía no han dicho la última palabra. Gracias a los nuevos métodos de estudio y a los nuevos equipos resulta que terrenos antes considerados de escaso contenido en hidrocarburos son cuencas de gas natural. Y, esa es la realidad, más que contar con el descubrimiento de nuevos yacimientos de petróleo, Polonia debe apostar por el descubrimiento de importantes yacimientos de gas natural.
En Polonia los brotes naturales de petróleo se conocían ya en el siglo XIII. Abundaban en Podkarpacie, a lo largo de la parte norte de los Cárpatos, en las canteras de arenisca, en las orillas de los arroyos, en la superficie de aguas freáticas. En el siglo XIX los pozos abiertos a pico y pala de los que se extraía el "óleo de roca", como se solía llamar al petróleo, eran un paisaje común en muchas regiones de Podkarpacie. El petróleo se utilizaba para engrasar las ruedas de los carros y para curar al ganado. En 1854 en Bobrka, cerca de Krosno, Ignacy Lukasiewicz puso en marcha la primera mina de petróleo del mundo.
Yacimientos de petróleo y gas natural han sido descubiertos en los Cárpatos y en su parte baja (Cuenca Antecárpatica), Monoclinal Przedsudeckie y en Pomerania. Actualmente se conocen 92 yacimientos de petróleo cuyas reservas se estiman en 13,7 millones toneladas. En 2000 de los yacimientos en tierra se extrajeron 350 mil toneladas de petróleo de las cuales 64 mil se extrajeron en el sur del país y 279 mil en la Llanura Polaca. Sin embargo, eso no satisface las necesidades del país ya que Polonia consume 18 millones toneladas de petróleo y 11 mil millones m³de gas natural.
Desde 1981 se explora la Plataforma Continental del Báltico. A unos 80 kilómetros del Cabo Rozewie la sociedad Petrobaltic que tiene la concesión de exploración descubrió el yacimiento B3. Las reservas submarinas localizadas a 1400 metros de la superficie del agua se estiman en 20 millones de toneladas. Es petróleo de alta calidad casi exenta de azufre. La extracción del petróleo báltico constituye la mitad de toda la producción polaca.
El gas natural acompaña a los yacimientos de petróleo (1 m³ acompañado de 85 m³ de gas). Hasta ahora se han descubierto cuatro yacimientos de gas condensado de 10 mil millones de m³. Ese gas, producto de estos yacimientos, se utilizará en la central de gas en Zarnowiec, cerca de Gdansk. El gas residual del campo B3 que hasta ahora se consume en vano en forma de antorcha se transportará mediante una tubería marina de 82 kilómetros y luego mediante una tubería por tierra hasta llegar a Wladyslawowo, un importante puerto, donde se aprovechará en una central eléctrica.
Dado que los recursos de varios yacimientos cárpaticos están casi vacíos después de varios años de explotación muchos de ellos se liquidan; la mayoría de las reservas de petróleo y gas natural se encuentran ahora en la Llanura Polaca. Su participación aumentó respecto a las demás regiones del país gracias al descubrimiento del yacimiento de Barnowko-Mostno-Buszewo (BMB) localizado cerca de Gorzów Wielkopolski en 1996. Actualmente es el yacimiento más grande de Polonia y sus reservas se estiman en 10-12 millones toneladas de petróleo y 4,5 mil millones m³ de gas. El gas natural en la Llanura Polaca aparece sobre todo en formaciones procedentes del carbonífero y del pérmico y se caracteriza por un gran contenido en nitrógeno. El gas natural de la región carpática, procedente del jurásico, cretácico y terciario es un gas de alta calidad, con mucho metano y poco azufre.
De los 242 yacimientos documentados de gas natural los más grandes son los siguientes: el yacimiento Przemysl en los Cárpatos Bajos con 21 mil millones de m³ explotables, el yacimiento Koscian (al sur de Poznan) con 10,4 mil millones de m³ explotado desde 1999 y el yacimiento BMB. El ránking polaco está encabezado por el BMB y Cychry que también está en la Llanura Polaca.
En 2000 se descubrió un yacimiento en Miedzychód, en la Selva de Notec. Es casi seguro que sus reservas se pueden comparar con el famoso BMB, puede que sean incluso más grandes. En la parte sureste de Polonia, entre Rzeszów, Przemysl, Lubaczów y Tarnogród también se descubren cosas interesantes.
La exploración, reconocimiento y explotación de los yacimientos de petróleo y gas natural en Polonia se hacen en base de concesiones otorgadas por el Ministerio de Medioambiente. La Minería de Petróleo Polaca y Gazownictwo, S.A. posee 97 concesiones de este tipo que abarcan una zona de 51,5 mil km cuadrados. Son las zonas más reconocidas en cuanto a los yacimientos y a la tecnología. En Polonia las grandes compañías mundiales también se dedican a este tipo de actividad. Se les han otorgado 120 concesiones. El mayor número de concesiones (59 bloques de concesión) se otorgó a las sociedades con la participación de Apache Corporation y FX Energy. Wielkopolska Energia, S.A. en la que participan El Paso Energy y Texaco, posee 16 concesiones. CalEnergy Gas Polska y RWE-DEA Polska Oil también disponen de territorios de concesión. Los americanos son los más interesados en la búsqueda de hidrocarburos. En comparación con otras empresas extranjeras Apache Poland posee la concesión para la zona más grande y la mayor base sísmica. Su primer gran descubrimiento fue un yacimiento de gas natural en Wilga, en Polonia Central (2000) cuyas reservas se estiman en mil millones de m cúbicos.

MINERALES DE METALES, NO METALES Y PIEDRA
Entre los minerales de metal las menas de cobre, zinc y plomo juegan el papel principal. En cuanto a la producción, Polonia está entre las potencias mundiales.
Las menas de sulfuros, procedentes de yacimientos estratificados, unos de los más grandes de Europa y del mundo, son la fuente principal de cobre. Se observan en dos unidades geológicas, en la Cuenca de los Sudetes y en el Monoclinal de los Sudetes. Los yacimientos monoclinales contienen también otros metales de los que se puede recuperar plata, oro, plomo, selenio y níquel.
Los reservas estimadas de los yacimientos analizados son de 2,5 mil millones toneladas de mena, entre ellas 49 millones de toneladas de cobre metálico. En 1998, gracias a la unión del yacimiento de Glogów Gleboki (1400 metros bajo la superficie) a los yacimientos mencionados éstos se incrementaron en un 14%. Las reservas de los yacimientos explotados (Lubin, Polkowice, Rudna y Sieroszowice) se estiman en 1,5 millones de toneladas de mena, entre ellas unos 30 millones de toneladas de cobre metálico.
Las menas de cobre se explotan sólo en las minas del Recinto de Cobre de Legnica y Glogów que pertenece a KGHM Polska Miedz SA, el único fabricante de cobre de materias primas en Polonia. En 2000 se extrajeron 27 millones de toneladas de mena lo cual permitió que se produjeran unos 480 mil toneladas de cobre.
Las menas de zinc y plomo están sobre todo en Malopolska, cerca de Olkusz, una de las ciudades mineras más viejas de Polonia que vivió su edad dorada en el siglo XVI y también en la región de Boleslawie y Chrzanow.
Polonia posee grandes yacimientos de azufre y por lo tanto está entre los tres mayores exportadores del mundo. Los yacimientos están localizados en tres áreas de Cuenca Antecarpática, la de Staszow, la de Tarnobrzeg y la de Lubaczow y son unos de los mayores de este tipo (504 millones de toneladas). En los últimos años se ha limitado mucho la extracción de azufre; en 2000 fueron 1,4 millones de toneladas de las que el 50% fue exportado. Esta reducción se debe fundamentalmente a razones ecológicas ya que se ha hecho imprescindible eliminar el azufre del petróleo y del gas natural así como de los humos que emiten las plantas en donde se procesan los minerales de azufre.
La sal gema es otra gran riqueza de Polonia; sus reservas se estiman en 80 millones de toneladas. Este mineral abunda sobre todo en Kujawy (unos 52 millones de toneladas), en Pomerania y en el Monoclinal de los Sudetes donde el yacimiento de sal gema Sieroszowice es explotado por una planta minera perteneciente a KGHM Polska Miedz SA. La extracción de sal gema se realiza sólo en una mina, la de Klodawa en Kujawy. No se extrae sal en Bochnia ni en Wieliczka, la cuna polaca de la minería de sal donde la producción se lleva a cabo con el fin de proteger las antiguas excavaciones.
La producción anual de sal alcanza los 3,2 millones toneladas; su materia principal es la salina (el 70% de toda la oferta). En base a las abundantes salmueras en Ciechocinek surgió la estación climática más famosa de Polonia. El olor a sal se detecta a gran distancia de las instalaciones de evaporación. El aire salado rico en yodo produce la sensación de estar a la orilla del mar Báltico a pesar de que este pueblo se encuentra a 200 kilómetros de distancia del mar. Este lugar fue famoso por las salmueras subterráneas ya en la Edad Media. En 1235 el duque Conrado de Mazovia concedió a la Orden de los Caballeros Teutónicos el derecho de elaborar sal a cambio de 20 barriles de ésta cada año. Los Teutones construyeron en Ciechocinek dos establecimientos de salina que funcionaron hasta el final del siglo XVIII. Un establecimiento gigantesco fue construido a mitad del siglo XIX y entonces era la planta más grande de este tipo. El método de producción de sal en Ciechocinek no ha cambiado en los últimos 120 años.
En todo el territorio de Polonia abundan otros minerales de piedra que se utilizan para la fabricación de materiales de construcción. Los yacimientos más grandes están en Silesia, en la zona limítrofe con las Montañas Swietokrzyskie y en la Meseta de Lublin. Los más importantes son los carbonatos, el grupo de calcita, aragonito, dolomita y gravas naturales imprescindibles para la construcción de carreteras y autopistas.

RECURSOS RENOVABLES
Los yacimientos de aguas geotermales son uno de los tesoros de Polonia que hasta hace poco no se aprovechaba o se aprovechaba apensa. Aparecen en la tercera parte del país y sus reservas equivalen a unos 3,5 millones toneladas de combustible convencional (correspondiente al petróleo). Podrían calentar a 30 millones de personas.
De momento en Polonia funcionan pocas centrales geotermales. La primera se puso en marcha en 1997 en Pyrzyce cerca de Szczecin. Las aguas manan a una temperatura de 64°C de una profundidad de 1700 metros. La construcción más grande que aprovecha las fuentes geotermales subterráneas es la central de Podhale. La planta geotermal está en Banska Wyzna, cerca de los Tatra. El agua, a una temperatura de 90°C, se extrae por cuatro orificios de una profundidad de 3000 metros. Actualmente del calor subterráneo se aprovechan tres localidades de Podhale, entre ellas desde 2001 la capital de la región, Zakopane. Antes de que finalice 2005 toda la región se calentará de esta manera.

Polonia no es una potencia hidroenergética, sin embargo tiene una experiencia de más de cien años y buenas condiciones para aprovechar la energía del agua. Durante el siglo pasado se construyeron 500 centrales eléctricas de mediana y gran potencia e incontables pequeñas plantas de generación para molinos o aserraderos. Después de 1945 la construcción de grandes centrales eléctricas de carbón casi eliminó las centrales hidroeléctricas. Actualmente se hace todo lo posible para incrementar la participación de las centrales hidroeléctricas en el balance de la energía. El potencial energético de los ríos polacos se concentra sobre todo en las aguas del Vístula (80%) y Oder (10%); hoy en día de este potencial se aprovecha tan sólo el 15 %. En Polonia funcionan 128 centrales hidroeléctricas en la red nacional y 360, pequeñas, locales.
Casi la tercera parte de Polonia posee condiciones favorables para la instalación de parques eólicos. Las mejores zonas son las cercanas al mar, desde Swinoujscie hasta Gdansk con el punto máximo en el Cabo Rozewie, y también en la región de Suwalki, suroeste de Polonia, parte de Wielkopolska y en todo Mazovia. Actualmente en Polonia funcionan unos cuantos parques eólicos modernos con una potencia instalada de 2,5 MW y algunas más pequeñas. Según se estima la energía eléctrica procedente de los parques eólicos constituye el 0,002% de toda la producción energética de Polonia. Los optimistas prevén que en 2030 el consumo de energía eólica será de 10 TWh/a y la potencia instalada ascenderá a 6000-9000 MW.
En Polonia existe un potencial relativamente amplio de biomasa procedente de residuos que se puede utilizar para la fabricación de calor. Además las condiciones climáticas de Polonia permiten aprovechar la energía solar mediante la construcción de colectores solares. Un colector de 1 m² de superficie puede dar entre 300 y 500 kWh de energía cada año lo cual equivale a 70-100 kilos de carbón.
La participación de recursos renovables en la economía polaca todavía es mínima pero aumentará al igual que en los demás países europeos.

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