Tres meses después de haber recuperado la independencia del país, comenzó sus trabajos la Dieta Constituyente. La aprobación, en febrero de 1919, de la Pequeña Constitución, la reforma agraria, la creación de los órganos de la administración estatal, la reconstrucción del sistema educativo y de la industria devastada durante la guerra, tenían lugar al mismo tiempo en que ocurrían las insurrecciones en Silesia y se desarrollaba la guerra con la Rusia Bolchevique. En marzo de 1921 la República de Polonia disponía ya de una constitución moderna. Los primeros años de paz e independencia trajeron, no obstante, numerosas tensiones a los asuntos internos del país. El primer presidente de la República de Polonia, Gabriel Narutowicz, fue asesinado por un fanático de extrema derecha sólo una semana después de las elecciones que se habían celebrado el 16 de diciembre de 1921. Numerosos conflictos políticos y la creciente crisis económica desembocaron en la pérdida de autoridad de los dirigentes. Ni siquiera la radical y efectiva reforma del Tesoro Público, realizada en el año 1924, ayudó.



